Quiero que mi amor por ella tenga la melodía de “Eres mi vida” de Álex Ubago; la observaba desnuda, durmiendo entre mis sábanas, y al verla me venía a la mente una colección de sentimientos y sensaciones, una letra, con las que yo componía con mi guitarra cada madrugada; y por mucho que intentaba dejarla al margen de mis canciones, ella era mi musa que aparecía cada día en forma de frase que yo plasmaba en cada canción y un punteo que va directo al corazón.
Yo, cantautor, compositor que dejaba mi arte y creatividad haciendo que cada tema fuera único y especial; fuera, algo que mi cabeza vaciaba en momentos de recuerdos; tú, mi musa, que cada noche dormía entre mis brazos mientras la luna celosa intentaba colar su luz y ser cómplice de nuestro amor.

Y como cada madrugada te dormías en mi pecho, yo leyéndote a Neruda, y los restos de una noche de diversión colgaban en dos copas vaciadas de vino y pasión.
Tú, sin duda, mi mejor canción; y mi mejor orgasmo, mi mejor beso, sin duda una vida quedaba corta… Por eso decidí hacerte una frase, un verso para ti y te escribí en un folio: “Prepara una vida, que pienso regalarte cada día mi mejor sonrisa”.

Tú despertaste y como siempre viniste a mí, y esta vez el beso de buenos días fue una ducha de dos cuerpos, una toalla para dos, y unas caricias sin destino final; y me quedé mirándote mientras te vestías, con mi café en la mano y tú tu zumo de naranja, tú tan delicada y yo siempre con esa dureza, pero siempre contigo la evaporaba y me quedaba prendado por cada gesto tuyo. Cada mañana yo me quedaba entre mis folios y tú te ibas a trabajar, y con cada mensaje que me mandabas hacías una nueva frase para mi canción; y es que, aunque un día no consiga vender mis canciones o éxito, sé que tuve un gran éxito al haberte amado con mi corazón; y sé que si un día te vas seguiré pensando que el mejor placer y el mejor “te amo” fue el que tú me diste. Porque no hay mejor álbum de fotos que la letra de una canción.